Cuando estudiaba gestión empresarial nos solían contar algo parecido a esto:
Las organizaciones de negocios se enfrentan con frecuencia al fracaso (o al “éxito parcial”, que para los efectos da lo mismo), de los planes cuidadosamente elaborados para orientar sus acciones en el mercado. Estas organizaciones dedican esfuerzos y cuidados importantes a los procesos de planificación. Recurren a técnicas elaboradas y a profesionales capaces para hacerlo. Invierten recursos financieros y tiempo sustancial para reducir los márgenes de error. Sin embargo los casos en que estos planes no llegan a cumplirse satisfactoriamente son por estadística mayores a los aciertos. La explicación de este fenómeno no pasa por cuestionamientos de la técnica.
Véase pues como es casi siempre una mala planificación y no una mala ejecución técnica la responsable del fracaso de muchos proyectos empresariales.
Sirva de reflexión…